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miércoles, 17 de diciembre de 2008

Liderazgo en las Organizaciones


Por Diego Eduardo Sáez Chahud.


El liderazgo es un proceso indispensable en todos los tipos de organización humana, ya sea en las empresas o en cada una de sus áreas.


Se puede definir como “el proceso de dirigir e influir en las actividades laborales de los miembros de un grupo”. Esta definición tiene cuatro implicaciones para tomar en cuenta. (1)


En primer término, el liderazgo involucra a otras personas.


En segundo, el liderazgo entraña una distribución desigual del poder en un grupo social.


El tercer aspecto supone que el liderazgo es la capacidad de usar las formas del poder para influir en los seguidores.


Y, el cuarto aspecto, integra los tres anteriores, pero además incluye los valores y le da una connotación ética.


Cabe resaltar que el liderazgo es esencial para la administración.


Considerando la anterior definición, junto con sus implicaciones, podemos afirmar que un líder es aquella persona que es capaz de inspirar a los demás e influir en ellos, con el fin de trabajar arduamente para lograr las metas que la organización humana se ha planteado.


La aplicación del liderazgo eficaz reside en la forma como una persona ejerce su poder para influir en el comportamiento de los demás. El poder de la persona se subdivide en poder del puesto (que indica el lugar que ocupa en la línea de autoridad de la organización) y en poder personal (que se refiere a las cualidades personales únicas que posee).


Para tener éxito en el liderazgo, la persona debe ser capaz de adquirir y ejercer de la mejor manera el poder de su puesto y su poder personal. Es importante saber que muchas veces el poder del puesto no basta para tener la influencia necesaria, de modo que se debe desarrollar el poder personal por medio de buenas habilidades interpersonales.


Debido a la gran relevancia del liderazgo en las organizaciones humanas, miles de investigadores han estudiado a los líderes. Las investigaciones acerca del liderazgo se han basado en tres enfoques fundamentales: han estudiado los rasgos, las conductas de los líderes y las contingencias o situaciones en las que estos actúan.


El primer esfuerzo para entender el liderazgo se basó en el enfoque de los rasgos, que se refiere a las características personales de los líderes.


Los rasgos que se consideran importantes para el éxito en el liderazgo son la energía, el deseo de dirigir, la motivación, la honestidad e integridad, la confianza en sí mismo, la inteligencia, el conocimiento y la flexibilidad.


Sin embargo, en gran medida no se ha podido descubrir ningún atributo que distinga de manera clara a los líderes de los seguidores, porque la posesión de ciertas características no garantiza el éxito de la persona en el liderazgo. Millones de personas pueden tener esas características, pero la mayor parte de ellas jamás llegarán a ser líderes.


Los investigadores, al darse cuenta de que los líderes no cuentan con una serie de rasgos distintivos, dirigieron su atención hacia el enfoque conductista, que se refiere al comportamiento del líder frente a sus seguidores.


Las conductas de los líderes se centran principalmente en su preocupación por la tarea (se trata como estructura de iniciación, interés centrado en el trabajo y orientación hacia la tarea) y en su preocupación por las personas (se trata como consideración, interés centrado en el empleado y orientación hacia las relaciones humanas). Cuando estas conductas se combinan entre sí se pueden identificar los siguientes estilos de liderazgo. (2)


Un líder que deja hacer o laissez-faire muestra escasa preocupación tanto por las personas como por las tareas.


Un líder directivo o autocrático muestra una gran preocupación por la tarea y escaso interés por la gente.


Un líder que apoya o que estimula las relaciones humanas muestra una gran preocupación por las personas y escasa preocupación por las tareas.


Un líder participativo o democrático muestra una gran preocupación tanto por las personas como por la tarea.


No obstante, los investigadores que usaron el enfoque de los rasgos y el conductual demostraron que el liderazgo dependía de muchas variables. Por esa razón, los investigadores empezaron a tratar de identificar los factores de cada situación que influían en la eficacia de algún estilo de liderazgo. En conjunto, las teorías resultantes de estas investigaciones conforman el enfoque de contingencias en el liderazgo, que se fundamenta en cuatro factores. (3)


Requisitos de las tareas.


Expectativas y conducta de los compañeros.


Características, expectativas y conducta de los empleados.


Políticas y cultura de la organización.


Las tendencias actuales en la teoría del liderazgo buscan integrar y ampliar los enfoques de rasgos, conductista y de contingencias. Vivimos en una era donde los líderes tienen una gran influencia inspiradora sobre sus seguidores. Son líderes carismáticos o transformadores.


El término liderazgo transformacional describe a la persona que usa su carisma y cualidades para hacer que surjan aspiraciones y para llevar a las personas y a los sistemas organizacionales a nuevos patrones de alto desempeño. (4)


Las cualidades especiales que poseen los líderes transformacionales son visión, carisma, simbolismo, delegación de autoridad, intelectualmente estimulante e integridad.


La integridad es una cualidad muy importante que un líder debe tener en cuenta, ya que él debe generar credibilidad y confianza en la organización.


Recapitulando, el líder es una persona que toma decisiones y ayuda a que el grupo tome decisiones adecuadas. Él muestra el camino estando al frente, no empujando desde atrás. Nos muestra el camino con su propio ejemplo y es un estratega que sabe indicar los rumbos para las personas. El líder debe tener una visión y ser capaz de convertirla en realidad.


En resumen, el líder debe inspirar confianza, ser inteligente, perceptivo y tener decisión para liderar con éxito.


Bibliografía:


1) Stoner, Freeman, Gilbert. Administración. Sexta edición. México: Editorial Prentice Hall, 1996. Capítulo 17. Liderazgo. Páginas del 512 al 542.

2) Chiavenato, Idalberto. Introducción a la Teoría General de la Administración. Edición breve. Tercera Edición. México: Editorial Mc Graw Hill, 2006. Capítulo 6. Implicaciones de la teoría de las relaciones humanas. Páginas del 100 al 106.

3) Schermerhorn, John R. Administración. México: Editorial Limusa. Grupo Noriega Editores, 2003. Capítulo 13. Dirigir con liderazgo: para inspirar esfuerzo. Páginas del 260 al 281.

4) Robbins, Stephen Y Coulter, Mary. Administración. Sexta Edición. México: Editorial Pearson Educación., 2000. Capítulo 16. Liderazgo. Páginas del 518 al 551.

5) Rodas Carpizo Y Arroyo de Rodas. Administración Básica. Tercera Edición. México: Editorial Limusa. Grupo Noriega Editores, 1999. Capítulo 5. Proceso Administrativo. Páginas del 117 al 121.




(1) Stoner, Freeman, Gilbert. Administración. Sexta edición. México: Editorial Prentice Hall, 1996. Capítulo 17. Liderazgo. Páginas del 514 al 515.

(2) Schermerhorn, John R. Administración. México: Editorial Limusa. Grupo Noriega Editores, 2003. Capítulo 13. Dirigir con liderazgo: para inspirar esfuerzo. Páginas del 267 al 268.

(3)Stoner, Freeman, Gilbert. Administración. Sexta edición. México: Editorial Prentice Hall, 1996. Capítulo 17. Liderazgo. Páginas del 524 al 525.

(4) Schermerhorn, John R. Administración. México: Editorial Limusa. Grupo Noriega Editores, 2003. Capítulo 13. Dirigir con liderazgo: para inspirar esfuerzo. Páginas del 274 al 275.

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